El mirador más impresionante y dramático del Gran Cañón no es el más conocido ni el más visitado, es un remoto lugar en pleno corazón del Paque Nacional, al que muy pocos valientes se atreven a ir.
Toroweap -también lo leerás como Tuweep- está ubicado en el North Rim del Gran Cañón del Colorado, a 75 millas al suroeste de Kanab, Utah, y a unas 240 millas al norte de Flagstaff, Arizona. Las distancias no dicen mucho por sí solo, pero la cosa cambia si digo que los únicos caminos que llegan a él son pistas de tierra por las que hay que conducir durante horas, sin apenas cobertura móvil y con el riesgo de quedarse tirado en el camino ante cualquier problema o pinchazo, y con un último tramo de un kilómetro en el que solo pueden pasar vehículos de despeje alto, jeeps o 4×4.
Por qué alguien se aventuraría a ir a este sitio se responde antes con una foto que con palabras. Toroweap es, simple y llanamente, el mirador más impresionante del Gran Cañón. Lo fascinante, lo que cautiva, lo que impresiona de este lugar es la caída de casi 1000 metros, totalmente vertical, al río Colorado, en un segmento, además, en el que las paredes del cañón se estrechan. La estampa es absolutamente maravillosa.

Empecé a obsesionarme con este lugar cuando vi una foto en la revista de viajes de National Geographic, pero al planificar el viaje a la costa oeste tuve dudas hasta el último momento por las dificultades logísticas y el riesgo que implica una excursión así, sobre todo en un viaje en solitario como el que iba a hacer.
¿Merece la pena? Absolutamente. Recuerdo la jornada en Toroweap como una de las mejores del viaje, un día de aventura conduciendo por uno de los lugares más remotos del oeste americano y coronado con una vista gloriosa e imponente que me he propuesto guardar en mi recuerdo hasta el mismo día en que me muera.
Cómo llegar he ahí la cuestión
Como te decía, no hay rutas pavimentadas que lleven a Toroweap; el acceso es principalmente por un camino de tierra bastante aceptable, pero con un último tramo pedregoso y en muy mal estado, solo apto para 4×4. Aún así hay una posibilidad alternativa: con un SUV de despeje alto es perfectamente posible hacer la práctica totalidad de la ruta si se conduce despacio y con sumo cuidado. Antes del último tramo donde la cosa se complica hay un low clearance vehicle parking donde puedes dejar el coche y hacer este último tramo hasta el mirador caminando.
Es exactamente lo que yo hago. Partiendo de Kanab, donde tengo el alojamiento que me sirve de base para hacer varias excursiones en la zona, tomo la Sunshine Route, ruta de acceso más habitual para llegar a Toroweap. La carretera 389 dirección Fredonia encuentra un cruce a la izquierda poco después de pasar esta población de Utah, y desde este momento se convierte en una pista de tierra hasta el mismo mirador.
Sorprendentemente, la ruta está más indicada y tiene menos pérdida de lo que podría parecer, con frecuentes indicaciones para seguir la ruta 5 y luego la 115, exactamente lo que yo había previsto consultando los mapas de la zona.


Peor no te confíes: la web del Parque Nacional no deja lugar a dudas sobre lo remoto del lugar y está plagada de avisos para prevenir a incautos: no hay gasolineras ni agua potable en todo el camino y la cobertura móvil es prácticamente nula. Aconsejan, además, ir con un par de ruedas de repuesto e ir pertrechado con suficiente combustible, agua y comida por si te quedas tirado varios días. En caso de necesitar ser remolcado, la ayuda puede tardar días en llegar, y el coste asciende a más de 1.000$. Ya ves que la cosa no es ninguna broma.
Hay otras dos rutas alternativas, la Main St Route y Clayhole Route. La primera sale de St. George (Utah) y enfila la carretera 1069, que luego engancha con la 5 y la 115 de la ruta anterior. Problema: es mucho más larga y, en temporada invernal (que dura desde finales de Octubre a finales de Mayo) es altamente desaconsejable tomarla porque la nieve y las heladas nocturnas la dejan impracticable.
La otra ruta, Clayhole Route, parte de Colorado City y es algo más corta, la ruta más directa desde la carretera 389. Sin embargo, está totalmente desaconsejada en caso de lluvia los días previos, debido al riesgo de encontrar pasos embarrados en los que el coche no pueda pasar, motivo por el que prácticamente ya nadie la toma pese a ser la más directa de las tres.
¿Qué hacer en Toroweap además de disfrutar de una vista de infarto y no parar de echar fotos?
Lo cierto es que no hay mucho más que hacer en Toroweap, más que recrearse en el paisaje sobrecogedor, inmenso, que tienen la suerte de disfrutar quienes se aventuran en estos lares. El impacto es, además, mayúsculo: conforme te acercas al borde no hay nada que haga presagiar lo que te vas a encontrar después porque los bordes del cañón apenas se ven desde lejos.
Solo cuando te asomas prácticamente al borde del precipicio es cuando ves la impresionante caída de 900 metros y el borde sur del cañón, al otro lado. Todo lo que se ve echando la mirada a este y oeste, con el río Colorado serpenteando entre las paredes del cañón, es extraordinario, inconmensurable.


Por si la enormidad de las vistas no fuese suficiente, hay otro aliciente: poder ver los míticos Lava Falls, los rápidos de mayor dificultad de todo el Gran Cañón. Desde tan alto verás las embarcaciones como puntitos muy pequeños, atravesando los rápidos. Cerca de la zona del mirador hay un sendero que baja hasta ellos, aunque es un sendero que desde el Parque desaconsejan hacer por tener un desnivel tremendo y ser muy peligroso, habiéndose cobrado más de una vida.
Hay otros dos trekkings en la zona, estos sí mucho más asequibles: el de Tuckup Trail y Saddle Horse Loop Trail, intuyo que más recomendable este último por acercarte a otra zona desde donde hay más vistas verticales del cañón, pero hacerlo son unos 45 minutos y quienes vienen par un solo día, como yo, tenemos el tiempo justo para volver cuando aún no es de noche.
Sin duda, vale la pena hacer otro esfuerzo extra y organizarlo todo para hacer noche aquí. Sin duda, es lo que haré en un futuro cuando vuelva, poder quedarme en la zona sin prisas, disfrutar de la paz y la soledad de un lugar tan remoto como este y poder fotografiar Toroweap al atardecer y al amanecer para conseguir fotos así de increíbles.
Últimos apuntes a tener en cuenta
En la zona hay un campamento muy básico, gestionado por el Parque Nacional, con plazas limitadas que requieren permiso de Backcountry. Es completamente rústico: sin agua, sin duchas y sin servicios, pero suficiente para pasar una noche con tienda de campaña. En el momento de mi visita el proceso para reservar una parcela era más complicado y tenías que enviar un fax pidiendo permiso a los rangers, pero recientemente han simplificado el proceso y puedes hacerlo directamente en este enlace.
Una buena idea si planeas alquilar 4×4 es que venga incluida tienda de techo, opción mucho más cómoda y totalmente permitida. Los mejores sitios para alquilar este tipo de cosas en Utah son las ciudades de Kanab y St. George. Estas son también las ciudades idóneas para buscar alojamiento, si no te apetece tanta aventura y solo quieres visitar Toroweap en una jornada como hice yo.
Para los más comodones hay aún más posibilidades con menos riesgo y quebraderos de cabeza: algunas pocas agencias locales ofertan el tour, aunque ya te aviso que lo hacen con precios elevados. Dreamlandtours o Kanab Tour Company son las que encontré en su día, pero probablemente haya más.

Indistintamente de cómo llegues, necesitarás el pase anual para los parques nacionales, puesto que aunque gran parte del camino no lo es, Toroweap sí está dentro del terreno del Parque. Además, necesitas reservar el pase de un día al área de Tuweep .La tasa es simbólica, de tan sólo 2$ por vehículo. Hay un puesto de un Ranger del parque que controla el acceso y donde es probable que te pidan también el carnet de identidad y el carnet de conducir (para EEUU necesitas el internacional).
Aunque la ruta Sunshine es la que en mejor estado está, cuando menos problemas da es de primavera a otoño. El invierno hace difícil el acceso por cualquiera de las tres rutas a causa de la nieve o el barro. Primavera y otoño son, además, los momentos ideales por clima, con temperaturas suaves y cielos despejados. En verano el calor puede ser extremo, con un alto riesgo de tormentas eléctricas en los meses monzónicos (julio y agosto). Ciertamente, no me gustaría estar en un sitio así atrapado por una tormenta eléctrica.











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